Introducción de la alimentación complementaria en la dieta del bebé
28 marzo 2012 a las 1:57 PM | Escrito en Actividades, Alimentación, Lactancia | Comentarios desactivadosSábado 14 de abril 2012: Introducción de la alimentación complementaria del bebé
Código de Sucedáneos de la Leche Materna
16 marzo 2010 a las 6:01 PM | Escrito en Alimentación, Lactancia | Comentarios desactivadosSe aplica a todos los sustitutos de le Leche Materna, incluso los inadecuados (como zumos e infusiones), y a los biberones y tetinas.
Lactancia a demanda
16 marzo 2010 a las 5:49 PM | Escrito en Alimentación, Lactancia | Comentarios desactivadosTodas hemos oído decir, leído o incluso hemos recibido la recomendación de marcar unos horarios fijos en la alimentación de los bebés y los niños. Los famosos “10 minutos” en cada pecho y las famosas “cada 3 horas”. “Los niños deben tener unos horarios para comer”, “que tome leche cada tres horas” o “si no llega a la siguiente toma, dale agua”, o “dale una infusión para engañarle hasta que le toque” son frases erróneas demasiado comunes todavía.
De la misma manera que los adultos no tenemos unos horarios para comer (de manera fisiológica, pues las obligaciones de los días laborales nos los marcan), los bebés tampoco deberían tenerlos.
Comemos siempre que tenemos hambre y dejamos de hacerlo cuando ya no tenemos. Unas veces necesitaremos merendar, pues nos habremos quedado con hambre y otras veces habremos comido tanto que no volveremos a comer hasta la cena.
Pues los bebés funcionan de igual manera y es por ello que hoy en día siempre que se dan recomendaciones relativas a la lactancia un mandamiento impera: la lactancia materna debe ser a demanda.
Algunas recomendaciones de hace tiempo decían que los bebés debían mamar cada tres horas y durante diez minutos. Esto hacía que muchos niños pasaran hambre al espaciarse tanto las tomas y se quedaran insatisfechos al recibir leche sólo durante diez minutos, cuando muchos necesitaban más tiempo para acabar la toma.
¿Por qué se eliminó la regla de las tres horas? O quizá debería decir “¿por qué se debería eliminar la regla de las tres horas?”, pues por desgracia se sigue recomendando lactancia materna cada tres horas en muchos hospitales y centros sanitarios.
Durante un tiempo la mayoría de bebés fueron (o fuimos) alimentados con leche artificial. Esta leche es más difícil de digerir y esto hace que permanezca en el estómago de los bebés durante prácticamente tres horas (a veces menos, a veces más).
Muchos fracasos en las lactancias se deben o debían a seguir esas reglas obsoletas. Sólo aquellos bebés que tenían más fuerza o vigor o que nacían más grandes y eran capaces de vaciar el pecho en esos 10 minutos podían conseguir lactancias más largas y exitosas. Pero eso no era lo normal.
Muchas personas (entre las que se incluyen muchos profesionales de la salud) sostienen que no se puede ofrecer alimento a un bebé si todavía tiene comida en el estómago, es decir, que no se les puede dar leche si aún no ha acabado la digestión por un supuesto riesgo de empacho.
Esta falsa creencia proviene de la necesidad de controlar las tomas en los bebés muy prematuros. Muchos de ellos no son capaces de digerir el alimento que se les ofrece por sonda y esto hace que haya que esperar a que lo hayan digerido por completo y valorar si queda algo en el estómago antes de ofrecer más cantidad.
Sin embargo, los bebés a término (y muchos prematuros) son capaces de digerir sin problemas igual que lo hace un adulto: entra alimento y es digerido. Los adultos podemos comer con el estómago vacío y podemos comer con el estómago lleno. Los bebés, por supuesto, pueden hacer lo mismo.
De hecho, cuando nos llevamos la primera cucharada al estómago, éste ya no está vacío y sin embargo seguimos comiendo. Es como si, tras comer el primer plato, nos negaran el segundo porque tenemos que digerir el primero.
Si un bebé, a los 10 minutos de haber mamado, vuelve a pedir pecho, puede haberse quedado con hambre, puede que haya mamado un poquito y que no quisiera más, pero ahora se ha dado cuenta que sí quiere más, puede que le vinieran ganas de observar el techo y ahora le apetece volver a tomar el pecho, puede que…
Aunque alguien nos diga: “¡¡pero cómo va a tener hambre, si acaba de mamar!!” debemos pensar que, si pide de nuevo, es que no había acabado.
De igual manera, si en vez de 10 minutos pasa una hora estaremos en las mismas. Si solicita comida es señal de que la necesita.
La leche materna, al contrario que la artificial, se digiere más fácilmente y permanece en el estómago menos tiempo.
Decirle a una madre que espere tres horas para alimentar a un niño que toma al pecho es dejarlo sin comer cuando lo necesita (porque pedirá antes de las tres horas) e hipotecar la producción de leche, que depende de la cantidad de succión del bebé.
Curiosamente muchos niños que son alimentados con horarios acaban tomando lactancia mixta antes de los 3 meses, y de ahí a dejar del todo la lactancia natureal sólo hay un paso, pues los mismos que (mal)aconsejaron 10 minutos son los que ahora dicen “tu leche no le alimenta”, “se está quedando con hambre” y “será que tienes poca leche” y “dale una ayudita”.
No es problema de que la leche alimente o no (la leche materna de toda mujer es de indudable calidad y alimenta más que cualquier otro alimento pues es más completa y se adapta a las necesidades de cada niño), sino que ciertamente se está quedando con hambre porque la madre le está dando cada tres horas y no cuando el bebé lo necesita.
Los únicos que saben realmente cuánto necesitan y cuánta hambre tienen son los bebés, por eso se les deja el control a ellos. Eso significa “a demanda”.
Libro recomendado
Mi niño no me come. Carlos González. Ed.Temas de hoy
Mi primer yogur es un alimento poco recomendable
1 diciembre 2009 a las 3:13 PM | Escrito en Alimentación, Lactancia | Comentarios desactivadosEtiquetas: Alimentación, leche, yogur
Hace varios años ya que podemos encontrar en los estantes de los supermercados yogures destinados al consumo de los bebés a partir de los seis meses.
Cientos (y miles) de madres los han comprado para sus hijos convencidas de que era un alimento adecuado e idóneo para ellos. Incluso muchos pediatras los han aconsejado como postre o merienda.
Lo cierto es que “Mi primer yogur” es un alimento innecesario para los bebés e inadecuado si tenemos en cuenta sus ingredientes y su composición.
Existen varias marcas y fabricantes, pero para hablar de estos yogures me centraré en “Mi primer Danone”, que es el más representativo.
La OCU ya habló de ellos hace 3 años
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