Las incontinencias, un cuadro mal tratado

7 febrero 2012 a las 2:40 PM | Escrito en Lactancia | Comentarios desactivados

Seguimos con la serie de artículos de nuestros colaboradores.

En esta ocasión también con Marta Jerez, fisioterapeuta especialista en uroginecología, que nos  aporta su visión profesional sobre las incontinencias, el dolor pélvico…

 

Las Incontinencias, un cuadro mal tratado. 

Esto no pretende ser un artículo sobre los tipos de incontinencia urinaria. Esto es una crónica del día a día en nuestra consulta. Desvelemos los siguientes tópicos…

¿De verdad se cree que ‘sólo’ un parto puede provocar incontinencia?

¿Creéis que la incontinencia fecal o de gases es algo no común y aislado?

¿Quien ideó que poniéndose una bola china mientras voy a hacer gestiones al centro estoy recuperando mi suelo pélvico?

Seamos sensatos, en cada traumatismo que tiene una amiga cercana decimos “a mí eso no me puede pasar”, sin embargo, ¿nos preocupamos por que no nos pase?

 El suelo pélvico es un complejo de haces musculares que rodean a uretra, vagina y ano respectivamente formando un solo músculo con función estructural, de sostén (a grandes rasgos). Pero no nos limitemos al conocimiento de los famosos ‘ejercicios de Kegel’. La estructura continente del bebé durante el embarazo es comparable con una caja: la pared anterior formada por el transverso del abdomen, la pared posterior por la musculatura lumbar, las laterales por los oblicuos del abdomen y la pared inferior de la caja sería el suelo pélvico. Dicha caja debe ser estable, estar tónica y elástica antes de cualquier embarazo, y esta prevención sería el mejor tratamiento a cualquier incontinencia. Cuando llega el parto ha habido muchos factores en mi vida que han provocado inestabilidad en esta ‘caja’: el sedentarismo de nuestro trabajo que reducen el tono y la elasticidad de las diferentes paredes, y las hiperpresiones del ejercicio que, cada fin de semana, nos dedicamos a hacer sin remedio por la falta de tiempo, rápido y mal y sin conocimiento de la técnica y por tanto, de la buena redirección de las presiones.

Por supuesto que el parto es un factor más predisponerte a la incontinencia, en función de la dinámica y complicaciones que se presenten en el mismo. Sin embargo, he de transmitiros una comparativa que vemos a diario paradójicamente, a primera vista, en nuestra consulta. Y es que aunque alguna de nuestras embarazadas que acuden semanalmente a las clases de Pilates embarazo acabe teniendo partos complicados y traumáticos, en postparto no presentan incontinencia en su gran mayoría, sin embargo las mujeres (que han tenido o no partos) que vienen a consulta sin haber hecho asiduamente una correcta ejercitación de ‘la caja’ (recordemos: transverso, espalda y suelo pélvico, principalmente) traen unos cuadros a destacar de diferentes incontinencias urinarias, de gases o fecales. Por ello, me gustaría hacer un llamamiento a vuestra atención a la fase de prevención, así como un correcto tratamiento. Que me digan quién ideó ponerse las bolas chinas (¡encima dos!) durante toda la mañana que paso fuera de casa haciendo gestiones para recuperarse de la incontinencia… Que le digan a un lesionado de hombros que lleve unas horas al día los brazos en alto con una mancuerna de10 kgen cada mano, a ver si recupera el hombro… todo lo contrario, estamos empeorando nuestra lesión.

De nuevo, seamos sensatos, no siempre es bueno usar las bolas chinas, y cuando están indicadas no son buenas cualquier tipo de bolas para todos los casos. En cualquier caso y para que al menos lo hagáis progresivamente son importantes los siguientes puntos:

  1. No poner bolas chinas cuando: cuesta introducirlas o además de incontinencia tengo un prolapso hacia la vagina.
  2. Comprar unas bolas chinas que puedan separarse y  volver a unirse según nuestra progresión: las ‘Desi Pink’, o las ‘Lelo’, por ejemplo. Aunque intervienen otros muchos factores en función de tu cuadro, por lo que el tipo de bolas chinas a comprar te lo indicará tu fisioterapeuta uroginecológico.
  3. Comenzar tumbada a hacer los ejercicios, para automatizar que tengo que subir la bola, no expulsarla de la vagina.
  4. Sólo realizar los ejercicios los minutos que sienta que puedo realizarlos bien, sin llegar a la fatiga.
  5. Hacer sólo los ejercicios y el tiempo indicados por  mi fisioterapeuta especialista en uroginecología, no los que le han mandado a una amiga, ya que si no hay dos lesiones iguales, nunca habrá dos tratamientos iguales.
  6. Y por supuesto, deberé acompañar el programa de ejercicios de suelo pélvico con ejercicios ‘de todos los componentes de la caja’ (abdomen y espalda) realizados de forma hipopresiva y con la      correcta dirección de presiones para estabilizar el conjunto.

Para cualquier duda, no dudéis en acudir a hacer una evaluación fisioterápica de vuestra lesión. Estamos a vuestra disposición en nuestra Unidad de Fisioterapia dela Mujer KinedomusS.L.

Marta JerezSainz

Fisioterapeuta Col. 09/1319

Especialista en Obstetricia y Uroginecología

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